Al ser confrontada
nuestra conducta con lo que dice la Palabra de Dios, nos lleva de inmediato a
tomar una decisión.
Decisión que puede ser el
camino a la obediencia o desobediencia, a la amistad o enemistad con Dios.
Teniendo como
introducción estas dos premisas inicio esta exposición.
Cuando suceden los cambios
en las personas, llámese: empleo, domicilio, hábitos alimenticios, y otros, el
ser humano por naturaleza tiende a incomodarse se coloca a la defensiva ante ese
invasor que no conozco y me asusta, hay como un rechazo, y luego de un tiempo
de adaptación viene la aceptación y se produce un cambio favorable o
desfavorable ¿lo has notado alguna vez en tu vida?
Hace 2.000 años los
discípulos en muchas ocasiones fueron confrontados por Jesús a tomar decisiones
radicales; ellos no tenían ni la menor idea de las innovadoras palabras que
Jesús les hablaría en ciertas oportunidades. Siempre hemos leído en la biblia
sobre un Jesús lleno de amor por los seres humanos, entregándose a morir en la
Cruz para darnos la redención, pero también vemos a un Jesús que nos llama nos
insta a cambiar, con duras palabras
escritas en la Biblia, y que al leerlas muchas veces nos negamos aceptarlas, nos
negamos a cambiar esa mala actitud, y sin darnos cuenta nos negamos a seguir a
Jesús, porque resulta que descubrimos que es necesario cambiar radicalmente,
porque resulta que ese cambio afecta mi manera de pensar, entonces decidimos
seguir siendo como somos, convencidos muchas veces que ya no hay remedio ya
moriremos así, otros dirán: déjalo tranquilo!!, Loro viejo no aprende hablar, y
en ocasiones enojándonos con todos aquellos que nos sugieren un cambio, y sin
darnos cuenta nos enojamos con Dios.
Esa resistencia al cambio
no es algo nuevo siempre a estado en los seres humanos, aquí lo que importa es ATREVERSE
A CAMBIAR DEFINITIVAMENTE, ¿Sabes cuál es la principal condición que
necesitamos para cambiar nuestra mala actitud ante algunas situaciones en la
vida? Que nuestras expectativas de cambio son muy altas y deseemos ver
resultados en corto plazo, allí es donde está el error, ante esto sentémonos a
leer la Biblia y detengámonos en esa palabra que nos confronta y demanda un
cambio, radical en nuestras vidas, en ese momento de confrontación pidámosle al
Señor Perdón por nuestras malas actitudes, roguémosle que nos ayude a cambiar,
y esforcémonos para comenzar a actuar
distinto cada día, mientras más lo intentemos y nos esforcemos en hacer lo
contrario de lo que venias haciendo, tu mundo girara sin darte cuenta y los de
tu alrededor serán los primeros en notar el cambio positivo, luego te lo harán
saber.
¿Si los discípulos del
Señor cambiaron radicalmente en su manera de actuar ante distintas situaciones,
será posible también un cambio para nosotros? ¿Contamos con la suficiente
voluntad? ¿O es cuestión de Amor y entrega a Dios? ¿Qué opinan de esto?
En el evangelio según San
Juan capítulo 6: 60,67-69 leemos que a consecuencia de las primeras y duras
Palabras de Jesús durante su intervención en la sinagoga en Capernaum, muchos
de los discípulos se alejaron del Señor ocupándose de sus necesidades carnales
más que las espirituales, es allí donde confronta el Señor a los doce que Dios
le había dado preguntándoles ¡QUEREIS ACASO IROS TAMBIÉN VOSOTROS? Todos hemos
leído sus famosas respuestas, También en San Juan 15: 13,14 El Señor enseña que
Él es nuestro Amigo Fiel que nos ha reconciliado con Dios el Padre.
Ahora si ya sabemos que
con Cristo esta la vida eterna que el es nuestro Amigo Fiel,que nos reconcilio
con El Dios viviente, No optemos por abandonarle también y seguir los deseos de
la carne con nuestras malas actitudes que reflejan un andar indigno al llamado
que el Señor nos ha hecho, sabemos que andar en la carne es muerte y andar en
el espíritu es Vida. ¿Por qué escoger entonces
ser amigos del mundo? como dice en
Santiago 4:4, y constituirnos enemigos de Dios
Dejemos al mundo con sus antivalores: con su Desamor, injusticias, falta
de perdón, irrespeto, inmoralidades y tantas más, dice en Gálatas 5:21,22 que
los que practican tales cosas (obras de la carne) no heredaran el reino de los
cielos, nosotros los hijos de Dios somos conocidos por los frutos del Espíritu
Santo: que Son Amor, Gozo, Paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre,
templanza. Si vivimos por el Espíritu andemos también por el Espíritu Gálatas
5:25
Dura es esta Palabra pero
a donde iremos si solo Cristo tiene palabra de Vida Eterna.
Es necesario Un Cambio Radical
en nuestras vidas no esperemos que los demás cambien para cambiar nosotros, se
un vigilante, un fiel mayordomo de ti mismo cuidando de como debes andar delante
de Dios en todo tiempo, decidiendo de una vez por todas si somos amigos o
enemigos de Dios

No hay comentarios:
Publicar un comentario