miércoles, 5 de octubre de 2016



Cuando las vacas pasan…

Había una vez un grupo de vacas gordas y pesadas que caminaban juntas al lado de un rebaño de ovejas peludas, suaves, pequeñas y muy hermosas, ambos grupos caminaban a una misma dirección, pero con la singular diferencia que al paso poco elegante de las vacas, arrasaban con todo lo tumbaban todo; unas mientras comían dejaban también su estiércol,  mal oliente que ensuciaba el camino que compartían con las ovejas, esa estampida de vacas ruidosas, soberbias  y poco olorosas atropellaba sin más,  a las indefensas ovejitas que caminaban junto a ellas,  no les quedaba otra alternativa que alejarse unidas a un lugar apartado, para evitar el atropello desmedido y tan pesado que hacían estas vacas poco elegantes; Sin embargo las ovejas  todas temblorosas  debido a la sorpresiva  estampida de aquel rebaño,  permanecían juntas, quietas, calladas, alertas, con sus ojitos grandes mirando a todos lados prevenidas a cualquier ataque de estas vacas, allí quietas permanecían viendo la exhibición de una actuación irracional, hasta que llegara el Pastor y las liberará de ser aplastadas, maltratadas por aquel rebaño de carnes gordas hechas vacas 

El educado y el mal educado, la amabilidad y la descortesía, el mundo y el cristianismo, Fueron los  razonamientos que hizo un niño de 10 años al escuchar y ser interrogado en relación al relato.

Resulta increíble pensar que si ya somos creyentes bautizados sepultados con él para muerte por el bautismo a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre así también nosotros andemos en vida nueva (Rom 6:4) y  veamos actuaciones irracionales como la descrita en el relato; la biblia dice que  Hay dos tipos de cristianos los carnales y los espirituales y que así  como el muchacho mal educado que atropella y no sabe disculparse por que nadie se lo enseño nunca,  como el que hiere por hablar sin antes pensar bien lo que dice, el que tiene en sus entrañas el síndrome de Diotrefes y aun no lo ha descubierto por negligencia espiritual.  Es necesario que  Al notar situaciones asi nosotros nos esforcemos cada día en cambiar y seguir las pisadas del Señor, imitar lo bueno desechar lo malo. Por ahí alguien escribió que no es lo mismo informar que murmurar, eso es cierto, asi como es cierto que  el Ladrón roba y el que esconde lo robado los dos cometen el mismo pecado; pues obran en complicidad; así  hacen también el que murmura y el que  escucha sin opinar, este último se hace receptor activo, al igual que el que guarda lo robado y viene a hacer como  aquel dicho que dice: “no me gusta pero como me entretiene.” A todas estas, que escogeremos ser? como las vacas gordas y apestosas que irracionalmente atropellan por tener en sus entrañas el síndrome de Diotrefes?  o ser ovejas que salen a resguardarse de cualquier  ataque  y se juntan quietas, calladas, alertas, hasta esperar que les socorra su Pastor y las salve?

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