Cuando las vacas pasan…
Había una vez un grupo de vacas gordas y pesadas que caminaban juntas al lado de un rebaño de ovejas peludas, suaves, pequeñas y muy hermosas, ambos grupos caminaban a una misma dirección, pero con la singular diferencia que al paso poco elegante de las vacas, arrasaban con todo lo tumbaban todo; unas mientras comían dejaban también su estiércol, mal oliente que ensuciaba el camino que compartían con las ovejas, esa estampida de vacas ruidosas, soberbias y poco olorosas atropellaba sin más, a las indefensas ovejitas que caminaban junto a ellas, no les quedaba otra alternativa que alejarse unidas a un lugar apartado, para evitar el atropello desmedido y tan pesado que hacían estas vacas poco elegantes; Sin embargo las ovejas todas temblorosas debido a la sorpresiva estampida de aquel rebaño, permanecían juntas, quietas, calladas, alertas, con sus ojitos grandes mirando a todos lados prevenidas a cualquier ataque de estas vacas, allí quietas permanecían viendo la exhibición de una actuación irracional, hasta que llegara el Pastor y las liberará de ser aplastadas, maltratadas por aquel rebaño de carnes gordas hechas vacas
El educado y el mal educado, la amabilidad y la descortesía, el mundo y el cristianismo, Fueron los razonamientos que hizo un niño de 10 años al escuchar y ser interrogado en relación al relato.
Resulta increíble pensar que si ya somos creyentes bautizados
sepultados con él para muerte por el bautismo a fin de que como Cristo resucitó
de los muertos por la gloria del Padre así también nosotros andemos en vida
nueva (Rom 6:4) y veamos actuaciones
irracionales como la descrita en el relato; la biblia dice que Hay dos tipos de cristianos los carnales y
los espirituales y que así como el
muchacho mal educado que atropella y no sabe disculparse por que nadie se lo
enseño nunca, como el que hiere por
hablar sin antes pensar bien lo que dice, el que tiene en sus entrañas el
síndrome de Diotrefes y aun no lo ha descubierto por negligencia espiritual. Es necesario que Al notar situaciones asi nosotros nos
esforcemos cada día en cambiar y seguir las pisadas del Señor, imitar lo bueno
desechar lo malo. Por ahí alguien escribió que no es lo mismo informar que
murmurar, eso es cierto, asi como es cierto que
el Ladrón roba y el que esconde lo robado los dos cometen el mismo
pecado; pues obran en complicidad; así
hacen también el que murmura y el que
escucha sin opinar, este último se hace receptor activo, al igual que el
que guarda lo robado y viene a hacer como aquel dicho que dice: “no me gusta pero como
me entretiene.” A todas estas, que escogeremos ser? como las vacas gordas y
apestosas que irracionalmente atropellan por tener en sus entrañas el síndrome
de Diotrefes? o ser ovejas que salen a
resguardarse de cualquier ataque y se juntan quietas, calladas, alertas, hasta
esperar que les socorra su Pastor y las salve?

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